Sexo con la compañera de trabajo que una cerda

La guarra de mi compañera de trabajo

Todos tenemos una compañera de trabajo que esta bien buena, que tiene un hermoso rostro o simplemente un cuerpo fenomenal. Para peores siempre se viste con ropa que le queda muy ajustada y pone cachondos a todo el mundo. Pero Cristina era diferente, no buscaba atraer las miradas de las personas solo hacer su trabajo sin más, o al menos eso daba la impresión.

Un dia se me había hecho tarde en el curro y solo quedaba Cristina, yo y otra compañera, pero ya era momento de volver a casa así que cogí todas mis cosas y me fui. Justo cuando estaba montando el ascensor mi otra compañera se sube y los dos bajamos hasta que nos saludamos y cada uno se fue a su coche. Pero llegando a este me doy cuenta de que mis llaves no estaban en mi bolsillo asi que subi de nuevo a la oficina a ver si las encontraba alli.

Es aquí cuando me encuentra algo que no se borrara nunca de mi mente, a cristina viendo mujeres caletas en el ordenador con sus piernas abiertas y tocando su chocho. Ella no me había visto, pero luego de estar parado unos instante viendo ese panorama se percata de mi presencia. Nunca había visto a una persona tan ruborizada como ella, pero es que la experiencia que te pillen así no debe haber sido para nada sencilla.

Inmediatamente cogió sus bragas y se las intentó colocar mientras intentaba decir algo pero no le salían las palabras. Era claro que no tenía forma de explicar lo que había ocurrido. Finalmente lo pudo hacer y me dijo que pensó que todos nos habíamos ido ya, que no se lo contara a nadie que esto podría ser perjudicial para su puesto de trabajo. Ni aun asi salia de mi asombro por encontrar a una mujer con la que comparto todos los días masturbandose. Al final le digo que esta bien, que tenga más cuidado la proxima y me pire de ahi.

Toda la noche me había quedado pensando en esa imagen, no había notado antes de verla desnuda el cuerpo hermoso que tenía, unas piernas grandes y tonificadas y un chocho prolijamente depilado pero no completo. Asi que pense porque no volver de nuevo ese dia y ver si tenía suerte y ver algo más. Asi que volvi a hacer lo mismo pero esta vez ella no se encontraba haciendo nada, cuando me ve que regreso me vuelve a sacar el tema y a decirme lo avergonzada que estaba, que no lo iba a volver a repetir y que solo fue un traspié. A lo que le conteste que no había mal rollo, que simplemente tenga cuidado que un jefe podría entrar y pillarla.

Nos quedamos charlando un rato y aproveché mi momento para intentar sacar el tema de nuevo. Me volvió a decir que pensó que todos se habían ido y que le atrajo la idea de hacerlo en la oficina, para eso se aseguró de que todos salieran, una vez hecho abrió un video en la pagina porno y hasta ahí me quiso contar. Tenía que seguir preguntando, eso ya me estaba poniendo a mil y no podía parar. Entonces le digo que me cuente que video había elegido mientras me reía un poco para distender la situación. Al principio vi su lado más tímido en el que no me quiso decir de qué se trataba hasta que finalmente lo contó todo.

El video era sobre una mujer follando con un hombre a 4 patas en donde previamente le había practicado sexo oral. Era mi oportunidad, quizás era lo que buscaba y yo podia darselo, asi que hice como si nada y le pregunto, “Te gusta que te lo hagan?”, “el que me?” responde, “sexo oral” le digo. Momento en el cual se puso aún más colorada que el dia anterior y asintió con su cabeza. Quizás pueda ayudarte le dije, no es bueno que una mujer esté sola aquí haciendo ese tipo de cosas. Es que no se si podria me dijo y yo le respondí, “mira bajate las bragas y siéntate en la mesa, dejate de llevar”.

Eso hizo lentamente y yo me acerque a ella, podía notaba como temblaba mientras acercaba mi cara a su coneja, pero en ningún momento me cerró los muslos sino todo lo contrario, se notaba que deseaba eso más que yo. Me fui acercando lentamente mientras besaba sus piernas hasta su chocho, y cuando finalmente hice contacto sentí como se estremeció por completo. No pare de besar y lamer su raja por un buen rato, es que era un manjar del cual no podía saciarme. A ella también le agradaba, ya que me cogía del pelo y también se tocaba.

En un momento me interrumpió y me dijo “Hay algo que no te conté del video porque me daba mucha vergüenza, pero en un momento el hombre le besaba también su trasero”. No termino de decirlo que se dio la vuelta, y ya que tenia un culo muy hermoso no pude resistirme. Ahora ella se tocaba su coño mientras le besaba y mordía su culo, a la par de que lamia su agujero, y ella se retorcia. La tímida compañera era una guarra que quería todo. Ni siquiera podía hacerlo bien porque se movia mucho, pero era algo bueno, muy bueno.

Pero ya sentia que me estaba cansando de eso y necesitaba también algo para mi, por lo que me incorpore y le meti todo mi rabo en su raja. Ni siquiera le di la opcion, ella solo se quedó inmóvil y comencé con lo mio, al principio estaba algo sorprendida pero pronto la escuché gemir. No se encontraba en 4 pero estaba casi acostada sobre la mesa y con sus mano separando sus nalgas para que yo pudiera meterla lo más profundo posible. Sin dudas había visto mucho porno, y eso se notaba en todo lo que hacía y decía.

Solo le restaba una cosa por hacer del video y que llegaba justo al final, una mamada, por eso luego de haberse corrido un par de veces con mi polla dentro finalmente justo coraje y me dijo que me la queria mamar. No iba ser yo el que le diga que no, así que se la quite y observe como se acomodaba delante mio para chuparla. Su boca abrazo mi glande y comenzó a darme una comida de polla que no puede olvidar hoy en dia. Sus manos también participan, y todo su cuerpo hacia un buen equipo para hacerme gozar. Ya estaba a punto de explotar y pensaba avisarle, pero viendo lo puta como se había comportado hoy preferí que no. Mis descargas fluyeron una tras la otra y ella solo se limitaba a tragar, dejando lo mejor para el final cuando paso su lengua por todo mi rabo y lo limpio de punta a punta.