A la guarra le gusta por el culo

El sexo con una desconocida siempre es mejor, pero este no seria tan asi al menos no en los papeles. Yo conocí a Paula una tarde que viajaba en el tren rumbo a casa, el viaje duraba algo de 4 horas y por lo general llevaba un libro o estaba con mi móvil todo el rato, pero ese dia deje todo de eso de lado cuando ella se sentó al lado mio. El vagón estaba bastante vacío así que podía escoger cualquier lugar para hacerlo pero prefirió ese.

Entonces me presento y le digo que me llamo Nicolas, ella me dice su nombre y hablamos un poco. Ella estaba de viaje, de estar con unas amigas, y yo le cuento que hacía ese trayecto al menos una vez por mes por trabajo. Tenía un pelo moreno increíble y unos ojos que te encandilaba, pero por sobre todo con los jeans ajustados que pude ver cuando se dirigía al asiento y denostaba tener un culito que daban ganas de romper.

Queria que me contara un poco de su vida y a ver si podía ponerla en la zona donde me dijera alguna cosa guarra que haya hecho. Nada mejor que hablar de su viaje y que hizo de divertido en el. Entonces me cuenta que un dia en medio de una fiesta le hizo una paja a un tio que ni conocía pero fue muy excitante para ella porque lo hizo delante de todos pero sin que nadie se diera cuenta, o eso ella creía. Para eso se habían puesto unos abrigos encima y ella por debajo hacia lo suyo. Finalmente el chaval se corrió y ella cogiendo una servilleta se limpio para ir luego con sus amigas a bailar y divertirse aún más. Ni siquiera sabía su nombre o un beso le había dado, solo cuando sintió el deseo de hacerlo cogió unos abrigos y le metió la mano por debajo, un hombre no podría negarse a eso. Muy probablemente su novia estaria por alli pero eso no importaba, era una chica guarra.

Si eso podía hacer en un bar que me podría hacer a mi que estabamos practicamente solos alli?. Entonces le propuse una apuesta, a que no se animaria a comerme la polla, si ella ganaba yo haría lo que quisiera y sino me regalaría sus bragas que llevaba puestas. Le dijo espérame un segundo y se fue al baño, cuando volvió me arrojó su ropa interior en la cara y me dijo aquí tienes tu premio. La muy zorra no había aceptado comermela pero me había dado un presente muy embriagador que tenía aroma a sexo, y mientras yo pensaba todo eso ella me desabrocho mi pantalón y comenzó a comerme la polla. Su boca era muy gaurra y su lengua ni hablar, y estaba allí babeandome todo mi rabo. En eso veo que pasa alguien y le dijo, pero ella no se detiene, solo se hace como que estaba dormida encima mio, claro que con mi polla dentro suyo, espero a que pasaran las personas y continuo. Todo eso me había puesto a mil, una mujer que apenas conocía me comiera la polla y encima era una viciosa que no quería parar.

La apuesta era solo comermela pero no habíamos quedado en nada con respecto a cuando me viniera, la paja que le habia hecho al chaval termino en su mano y ella se limpio y se fue, pero aqui desconocia que era lo que tenia planeado. Pero siguio y siguio y mi rabo no podía más, estaba a punto de explotar y no paraba de aumentar su ritmo. No recordaba su cara en ese momento porque apenas la conocía, pero si veía su cabeza desde atrás mientras bajaba y subía. Al cabo de un rato le digo «Oye estas por hacerme venir y no creo que quieras eso en tu boca», pero ella no me escucho, o eso pareció, y siguió hasta que finalmente me corrí, una descarga tras otras y cuando parecía que se terminaban llegaba otra, no ayudaba mucho que ella siguiera mamando. Finalmente se incorporó y ahi volvi a ver su rostro, colorado por la actividad y con algo de semen en su labio, lo recogió con sus dedos y se lo llevó a la boca donde con algo de esfuerzo trago todo lo que pudo. Al menos mi polla estaba bastante limpia y con solo relamerse sus labios también. En eso me da un beso en la boca y luego al oído me dice «ahora eres mio y cuando lleguemos a la ciudad me muestras donde vives.

Todavía quedaba una hora de trayecto pero yo con estaba más que bien, la que no parecía igual era ella que me pidió que la tocara y eso hice, era lo menos que podía hacer luego de esa mamada.

Al llegar a mi casa no pude ni dejar las maletas que Pau se estaba quitando la ropa y con una sonrisa picara me dijo «es hora de que me las comas a mi». No podía negarme después de todo y además el resto de viaje había comprobado lo depilada que la llevaba por lo que eso sería un manjar. En un mueble que tenia ella se sentó y yo arrodillado comencé a devorarle su rajita, le metia los dedos y también mi lengua, mientras que con mi mano libre le tocaba su clítoris, estaba super ocupado pero no sabia que hacerle a una mujer tan insaciable como ella. Me cogió de la cabeza y me empujo como quitandome y de esta forma me llevó hasta un sofá donde me arrojó y se sento encima mio. Mientras follabamos note como se llevó un dedo a su culo y me dijo «Que rica polla tienes y que bueno que sabia tu semen, pero todo el viaje estuve esperando que me lo hagas en el ojete y no lo hiciste, ahora lo tendré que hacer yo».

Ahi no mas la levante un poco para sacar mi polla de su coño y se la introduje en su ojete, sin juego previo, sin dilatar, sin nada, no importara que le doliera si queria sexo anal se lo iba a dar. No pareció gustarle mucho pero con mi polla enterrada y con su culo roto no le quedaba más remedio que aguantarse, al final era lo que buscaba. No paraba de gemir y de gritar, y cada tanto me decía cosas como «me encanta sentirme una puta follada por el culo, ahora no te vayas a correr que todavía tengo cosas preparadas para ti».

Entonces se levanta y va hacias sus cosas, buscan un rato dentro de su bolso y encuentra algo, cuando lo saca me doy cuenta de lo que se trata una gran polla de plástico que quería que usemos. La idea era que mientras yo la follaba por su chocho tambien le metiera el dildo por el culo, por mi perfecto. Así que mientras hacía todo eso tambien le puse un par de dedos en la boca que ella chupaba como guarrilla y me parecía genial.

Pero había algo que se me ocurrió mientras hacíamos todo eso y se lo propuse pidiéndole que se ponga en 4, una mujer como ella no rechazaría algo así. Primero le puse el consolador en el ano y luego mi polla en su chocho, y utilizando mi cuerpo y mi mano empujaba mi pene y el juguete dentro de Paula para luego sacarlo. Ahora seguía un ritmo y era como si tuviera dos pollas y se lo hacía a la vez Se podía ver lo mucho que le gusto porque se corrió un par de veces, momento oportuno para yo hacer lo mismo pero de una forma especial, haría que ella se abriera sus nalgas para que ahora con su culo abierto me corriera encima de ella y cayera dentro de su ojete dilatado.

Luego de esto cogió sus cosas y se fue pero al menos me dejo el telefono para cuando quisiera volver a hacer cosas cerdas con una mujer guarra como ella.

Sexo en un día nevado

Era un frío día de invierno. Todos los estudiantes de mi clase de primero de la universidad se habían ido a casa excepto Julia. Estaba sentada en su escritorio, garabateando en su cuaderno, esperando a que unas amigas vinieran a recogerla. La nieve se había acumulado en las carreteras secundarias donde Julia vivía y por eso sus amigas se estaban tardando.

«Julia, ¿quieres una manzana?» Le pregunté. Saqué una manzana del cajón de mi escritorio y se la ofrecí.

«No, gracias, Sr. Johnson», respondió ella. Ella siguió dibujando y yo decidí entablar una conversación con uno de las estudiantes más calladas que había tenido. Me acerqué a su escritorio y ella volteó frenéticamente la página antes de que yo viera lo que había dibujado. La miré inquisitivamente.

«Sr. Johnson, ¿puedo ir al baño?» Julia preguntó. Asentí con la cabeza y ella salió corriendo por la puerta. Decidí ir en contra de mis instintos y volví a pasar la página de su cuaderno.

Sorprendida, miré los dibujos. Julia había estado haciendo dibujos de mujeres y hombres desnudos, realizando actos lascivos entre ellos y con animales. Sentí que se me hacía difícil mirar los dibujos y borrar palabras. Me esforcé en leer las burbujas de palabras sobre la cabeza de cada dibujo.

«Joder, polla, tetas, coño…» Puede leer en su cuaderno. Oigo que la puerta de la habitación se abría y Julia irrumpió y vio lo que estaba haciendo.

«Oh no», murmuró. «Lo encontraste».

«Siento haber mirado en tu cuaderno, no estaba segura de lo que hacías y no debería haber mirado», dije, retrocediendo. Pero los ojos de Julia habían tomado un nuevo aspecto y ella sacudió la cabeza.

«No, quería que los vieras».

El comentario me sorprendió. «¿Qué?»

«Quería que los vieras. Eres tú y soy yo», dijo, indicando dos personas. «Creo que eres sexy».

Yo tenía 28 años y esta bonita chica de 18 años delante de mí me decía que estaba caliente. La miré. «Bueno, está bien, supongo, pero no creo que sea un material apropiado para tener en la clase…»

Mi voz se apagó cuando Julia se desabrochó la blusa y se la quitó lentamente. Un sujetador de entrenamiento se tensó contra sus pechos y sus gruesos pezones. Tenía un gran cuerpo para ser tan joven. Mi polla empezó a crecer e hizo una tienda de campaña contra mis caquis.

«Quiero que lo hagas conmigo», dijo Julia. Me frotó la parte delantera de los pantalones y mi polla saltó aún más. Le quité la mano.

«No, Julia, no ..» Dije. Pero me había bajado la cremallera, me sacó la polla y empezó a acariciarla. Yo estaba demasiado lejos para detenerla. Se detuvo de repente y se quitó los vaqueros y las bragas. Su coño estaba goteando y tomó mi mano y la puso entre sus piernas.

«Por favor… Escribiré un ensayo para ti si lo haces conmigo.»

Me quité el suéter y me bajé los pantalones. Me volví loco. Algo dentro de mí me dijo que lo hiciera. Tuve la fantasía de follarme a una estudiante durante mucho tiempo y el pequeño cuerpo de Julia delante de mí me excitó mucho. La puse sobre mi escritorio y tiré todos los papeles al suelo. Abrió sus pequeñas piernas y puse mi polla contra ella.

«Soy virgen», dijo.

«Está bien», respondí. Puse mi polla dentro de ella lentamente y la empujé hacia arriba. Empezó a gemir y a menearse y pronto sentí una tensión contra mí.

«Esto va a doler un poco», dije. Apretó los dientes y asintió con la cabeza y yo continué. Sentí su cereza estallar y ella gritó un poco. Esperaba que no hubiera nadie en el pasillo. Los conserjes podían ser muy entrometidos. La empujé dentro de ella más y más y ella comenzó a gemir fuertemente.

«¡Hazlo! ¡Hazlo! Ohhh, hazlo….ohh, ¡Follame!»

Nunca había escuchado tal lenguaje de ella. Me excitó. Empecé a tirarme a ella más rápido y más fuerte y ella gimió tan fuerte como pudo. Me agaché y mordí y le chupé los pezones y empezó a sollozar, rogándome que no me detuviera. Finalmente me sentí listo para venirme y se lo dije. Ella vino al mismo tiempo, gritando y gimiendo.

Sus amigas vinieron a recogerla diez minutos después. Cuando se iba, Julia se volvió hacia mí y me dijo: «Espero que las carreteras vuelvan a estar mal mañana».

La guarra de mi compañera de trabajo

Todos tenemos una compañera de trabajo que esta bien buena, que tiene un hermoso rostro o simplemente un cuerpo fenomenal. Para peores siempre se viste con ropa que le queda muy ajustada y pone cachondos a todo el mundo. Pero Cristina era diferente, no buscaba atraer las miradas de las personas solo hacer su trabajo sin más, o al menos eso daba la impresión.

Un dia se me había hecho tarde en el curro y solo quedaba Cristina, yo y otra compañera, pero ya era momento de volver a casa así que cogí todas mis cosas y me fui. Justo cuando estaba montando el ascensor mi otra compañera se sube y los dos bajamos hasta que nos saludamos y cada uno se fue a su coche. Pero llegando a este me doy cuenta de que mis llaves no estaban en mi bolsillo asi que subi de nuevo a la oficina a ver si las encontraba alli.

Es aquí cuando me encuentra algo que no se borrara nunca de mi mente, a cristina viendo mujeres caletas en el ordenador con sus piernas abiertas y tocando su chocho. Ella no me había visto, pero luego de estar parado unos instante viendo ese panorama se percata de mi presencia. Nunca había visto a una persona tan ruborizada como ella, pero es que la experiencia que te pillen así no debe haber sido para nada sencilla.

Inmediatamente cogió sus bragas y se las intentó colocar mientras intentaba decir algo pero no le salían las palabras. Era claro que no tenía forma de explicar lo que había ocurrido. Finalmente lo pudo hacer y me dijo que pensó que todos nos habíamos ido ya, que no se lo contara a nadie que esto podría ser perjudicial para su puesto de trabajo. Ni aun asi salia de mi asombro por encontrar a una mujer con la que comparto todos los días masturbandose. Al final le digo que esta bien, que tenga más cuidado la proxima y me pire de ahi.

Toda la noche me había quedado pensando en esa imagen, no había notado antes de verla desnuda el cuerpo hermoso que tenía, unas piernas grandes y tonificadas y un chocho prolijamente depilado pero no completo. Asi que pense porque no volver de nuevo ese dia y ver si tenía suerte y ver algo más. Asi que volvi a hacer lo mismo pero esta vez ella no se encontraba haciendo nada, cuando me ve que regreso me vuelve a sacar el tema y a decirme lo avergonzada que estaba, que no lo iba a volver a repetir y que solo fue un traspié. A lo que le conteste que no había mal rollo, que simplemente tenga cuidado que un jefe podría entrar y pillarla.

Nos quedamos charlando un rato y aproveché mi momento para intentar sacar el tema de nuevo. Me volvió a decir que pensó que todos se habían ido y que le atrajo la idea de hacerlo en la oficina, para eso se aseguró de que todos salieran, una vez hecho abrió un video en la pagina porno y hasta ahí me quiso contar. Tenía que seguir preguntando, eso ya me estaba poniendo a mil y no podía parar. Entonces le digo que me cuente que video había elegido mientras me reía un poco para distender la situación. Al principio vi su lado más tímido en el que no me quiso decir de qué se trataba hasta que finalmente lo contó todo.

El video era sobre una mujer follando con un hombre a 4 patas en donde previamente le había practicado sexo oral. Era mi oportunidad, quizás era lo que buscaba y yo podia darselo, asi que hice como si nada y le pregunto, «Te gusta que te lo hagan?», «el que me?» responde, «sexo oral» le digo. Momento en el cual se puso aún más colorada que el dia anterior y asintió con su cabeza. Quizás pueda ayudarte le dije, no es bueno que una mujer esté sola aquí haciendo ese tipo de cosas. Es que no se si podria me dijo y yo le respondí, «mira bajate las bragas y siéntate en la mesa, dejate de llevar».

Eso hizo lentamente y yo me acerque a ella, podía notaba como temblaba mientras acercaba mi cara a su coneja, pero en ningún momento me cerró los muslos sino todo lo contrario, se notaba que deseaba eso más que yo. Me fui acercando lentamente mientras besaba sus piernas hasta su chocho, y cuando finalmente hice contacto sentí como se estremeció por completo. No pare de besar y lamer su raja por un buen rato, es que era un manjar del cual no podía saciarme. A ella también le agradaba, ya que me cogía del pelo y también se tocaba.

En un momento me interrumpió y me dijo «Hay algo que no te conté del video porque me daba mucha vergüenza, pero en un momento el hombre le besaba también su trasero». No termino de decirlo que se dio la vuelta, y ya que tenia un culo muy hermoso no pude resistirme. Ahora ella se tocaba su coño mientras le besaba y mordía su culo, a la par de que lamia su agujero, y ella se retorcia. La tímida compañera era una guarra que quería todo. Ni siquiera podía hacerlo bien porque se movia mucho, pero era algo bueno, muy bueno.

Pero ya sentia que me estaba cansando de eso y necesitaba también algo para mi, por lo que me incorpore y le meti todo mi rabo en su raja. Ni siquiera le di la opcion, ella solo se quedó inmóvil y comencé con lo mio, al principio estaba algo sorprendida pero pronto la escuché gemir. No se encontraba en 4 pero estaba casi acostada sobre la mesa y con sus mano separando sus nalgas para que yo pudiera meterla lo más profundo posible. Sin dudas había visto mucho porno, y eso se notaba en todo lo que hacía y decía.

Solo le restaba una cosa por hacer del video y que llegaba justo al final, una mamada, por eso luego de haberse corrido un par de veces con mi polla dentro finalmente justo coraje y me dijo que me la queria mamar. No iba ser yo el que le diga que no, así que se la quite y observe como se acomodaba delante mio para chuparla. Su boca abrazo mi glande y comenzó a darme una comida de polla que no puede olvidar hoy en dia. Sus manos también participan, y todo su cuerpo hacia un buen equipo para hacerme gozar. Ya estaba a punto de explotar y pensaba avisarle, pero viendo lo puta como se había comportado hoy preferí que no. Mis descargas fluyeron una tras la otra y ella solo se limitaba a tragar, dejando lo mejor para el final cuando paso su lengua por todo mi rabo y lo limpio de punta a punta.

La zorra de la ex novia

Hace unos años rompí con una chica con la que salí durante unos seis meses. La pillé engañándome una noche cuando volví a casa del trabajo temprano.

Cuando nos conocimos pensé que era una especie de puta porque la había visto antes en algunos de los bares locales y siempre parecía tener un montón de chicos merodeando y hablando con ella. Bailaba con cualquiera y siempre quería ser el centro de atención. Varias veces la vi salir con tres, cuatro, cinco o más tipos.

Una noche, cuando por fin me decidí por ella, la invité a bailar y empezamos a hablar. Dijo que buscaba un buen hombre que la tratara bien y no la atropellara. Nos sentamos y hablamos y tomamos unas copas y cuando le pregunté si quería venir a tomar una copa después de que el bar cerrara, aceptó. Así es como nos enganchamos. Tengo un buen trabajo y trato a mis mujeres con respeto y pensé que ella me apreciaría. ¡Se equivoca!

Sospeché que me engañaba durante un par de meses antes de que la atrapara. Estábamos viviendo juntos y una noche llegué temprano del trabajo y la pillé en la cama con otro tipo. Me detuve en el camino y vi un coche desconocido. Me imaginé que una de sus novias se había pasado por allí. Cuando entré en la casa oí un ruido que venía de arriba y subí para hacerle saber que estaba en casa. Cuando abrí la puerta del dormitorio vi a un tipo subirse la cremallera de sus pantalones y agarrar sus zapatos y a mi novia poniéndose una camiseta. Estaba en shock. Antes de que pudiera decir nada, el tipo corrió a mi lado, bajó las escaleras y salió por la puerta. Becca se sentó en la cama y empezó a llorar diciendo: «¡Lo siento, lo siento!» Le dije que no me importaba cuánto lo sentía y que se fuera de mi casa. Se fue y vino al día siguiente a recoger sus cosas.

Unos meses después me detuve en un bar al que raramente voy y cuando fui al baño de hombres vi el siguiente garabato en la pared:

¡BECCA DAVIES ES UNA ZORRA! ¡Lo he oído! ¡Yo también lo hice! Así que me la tiré con dos amigos una noche. La atrapé, JR. Yo también, Dean. Estaba en un tren de 7 hombres con su Dave. ¿Sólo 7? Ella me cogió a mí y a otros 11 tipos una noche en una fiesta. Sí, yo también estaba allí. Esa perra ama el gang-bang! Estuve a dos golpes con ella. Uno era de 9 tipos y ella hizo 7 la noche siguiente. Rob Maldita sea, ¿alguien en la ciudad no se la ha follado? ¡Probablemente no! Ella me dijo una vez que su fantasía es follar con 50 hombres en una noche, y yo estoy allí. Solo di cuando y donde?

Bueno, ya sabes cómo son los tipos después de haber tenido unos cuantos. Ves un mensaje en la pared de un baño de hombres y todos piensan que son comediantes. Me pareció bastante divertido y no lo pensé mucho. Luego un par de semanas más tarde me detuve en el mismo bar de nuevo, fui a la sala de descanso para leer los comentarios de nuevo y reírme. y vi esto añadido a los comentarios sobre Becca:

ATENCIÓN TODOS, hablé con Becca y le dije que organizaría un gangbang para ella y ella dijo genial.

El lugar y la hora serán anunciados. Revisa de nuevo.

NOTICIA: Becca Davies dijo que está lista para hacer un gangbang con todos los tipos que pueda encontrar. Viernes 4 de julio a las 9 pm en Lake Shore Park, pabellón trasero. Todo el mundo está invitado. Cuéntaselo a todos tus amigos.

¡Me pareció muy gracioso! Luego volví al bar y me tomé otra cerveza. Mientras estaba en el bar, oí a un par de tipos hablando. Uno de ellos decía que sabía quién era ella y un amigo suyo le dijo que eso iba a pasar de verdad. Pensé: «Oye, voy a tener que ver esto».

Llegó el día del gran evento y me preparé. Empaqué doce de Michelob y un par de sándwiches en una nevera y me dirigí al parque sobre las 6 pm. Conocía el lugar donde se suponía que iba a suceder, apoyado en un bonito puesto de árboles donde podía esconderme y estar bien cubierto, pero aún así tener una buena vista. Hay una fábrica al otro lado del bosque detrás del parque y sabía que estaría cerrada el fin de semana de vacaciones. Conduje hasta allí, aparqué mi camión y me dirigí a través del bosque a un lugar detrás del pabellón donde pudiera mirar y no ser visto, tomé una cerveza y esperé.

Como a las 8:00 vi un par de autos llegar al estacionamiento con tres o cuatro tipos en cada uno. Se sentaron en los coches y bebieron cerveza. Alrededor de las 8:30 otro auto se detuvo y dos tipos y Becca salieron. Miraron a los otros coches y saludaron y todos los chicos salieron. Luego todos se dirigieron al pabellón. Había siete tipos en los otros autos y los dos tipos y Becca. Se sentaron en una mesa de picnic y estaban hablando, bebiendo y riendo.

A las 9:15 otro coche se detiene y cinco tipos salen y se acercan. Escucho a Becca gritar y decir: «¡Vamos a festejar!» Sólo lleva un vestido de sol y sandalias y sólo levanta el vestido sobre su cabeza y lo tira al suelo. Todos los chicos empiezan a silbar y gritar y a desabrocharse los pantalones. Becca empieza a bailar al ritmo de la música de la radio que alguien trajo y los chicos empiezan a frotarla y a apretarle las tetas y el culo. Muy pronto está acostada en la mesa y los chicos empiezan a formar un par de líneas para comenzar el sexo.

Así que ahora hay 14 tipos haciendo cola para follar y ser chupados por mi ex. A decir verdad, me estaba excitando bastante al ver esto. Becca estaba acostada en la mesa y los chicos comenzaron a hacerla chupar sus penes y cuando se ponían buenos y duros se subían a la mesa y se la cogían.

Después de un rato, tres coches más se detuvieron y 11 tipos salieron para unirse a la fiesta. Becca se estaba metiendo de lleno y los recién llegados se metieron de lleno. Ella estaba de rodillas metiéndosela por el culo mientras se la chupaba a dos tipos a la vez. Luego se metió entre dos tipos y se la metieron por el coño y el culo.

Un grupo de tipos de los primeros en llegar terminaron y se fueron a su auto y se fueron. Mientras tanto, el resto se iba con fuerza. Otro coche llegó y cinco tipos salieron, se acercaron y se amontonaron. Estaba llevando la cuenta de las idas y venidas de los coches hasta la 1:00 aproximadamente. Conté 18 coches y una furgoneta y cuando llegué a 50 tipos dejé de contar. Sabía que a Becca le gustaba follar, pero me sorprendió su resistencia.

Había mucha bebida junto con el sexo y noté que no se prestaba mucha atención a quién estaba allí. Decidí que me iba a meter en algo de esta acción y me abrí camino hasta el borde del estacionamiento. Cuando otro coche llegó y cuatro tipos salieron, me colé detrás de ellos y me acerqué al pabellón. A esta altura, Becca estaba tan borracha y excitada que no podía decir quién estaba haciendo qué. Me puse en la fila detrás de un par de tipos para tomar mi turno con ella. Ya estaba duro, así que abrí mis pantalones y liberé mi polla. Siempre llevo un par de gomas conmigo por si las necesito, así que me puse una para estar lista cuando llegara mi turno. Algunos de los otros chicos también las usaban, pero la mayoría no, así que no quería arriesgarme a coger nada.

El tipo de delante de mí se la estaba tirando ahora mientras ella le chupaba la polla a un negro. Estaba de espaldas con las piernas abiertas y colgando sobre el borde de la mesa. El tipo de delante de mí sopló su carga y se retiró, así que ahora era mi turno. No me preocupaba que me viera porque el tipo negro que estaba chupando estaba prácticamente sentado en su cara. Era bastante grande y le estaba metiendo la polla hasta la garganta y ella se la estaba sacando con una sola mordaza. Podía ver su garganta abultada con cada empujón de él. Decidí cogérmela por el culo, así que le levanté las piernas y las puse sobre mis hombros. Su culo estaba ahora en el borde de la mesa y guié mi polla a su caca y empecé a empujarla. Estaba bastante suelta y lubricada de todas las demás pollas que ya habían estado ahí, así que me metí. Empecé a bombear y no pasó mucho tiempo antes de que estuviera listo para disparar mi fajo. Estaba viendo a los negros de 10 pulgadas deslizándose dentro y fuera de su cara y estirando su cuello y nunca había llegado tan fuerte en mi vida! Fue fantástico.

Cuando terminé, me hice a un lado y dejé que el siguiente tipo en la fila se moviera a su posición. Me quedé un rato para ver de cerca algo de la otra acción. Era una vista mucho mejor que la de mi escondite. Noté que su vestido había sido pisoteado y alejado de la mesa un poco, así que pasé por encima y lo pateé más hacia mi escondite. Pensé que sería genial si no lo encontraba y tenía que volver a casa desnuda. Después de unos minutos más, dejé atrás a un grupo de chicos que regresaban al estacionamiento para salir y me escabullí al bosque y de vuelta a mi escondite. Encontré un palo largo y lo alcancé a través de la maleza y enganché el vestido. Luego me puse cómodo, abrí otra cerveza y vi más golpes.

Eran cerca de las 3:00 y las cosas se estaban calmando. La mayoría de los chicos se habían ido y Becca estaba desmayada. Había seis o siete tipos sentados en la mesa bebiendo cerveza y frotando las tetas y las pollas de Becca. Trataban de conseguir otro fiambre para cogérsela una vez más antes de irse. Fue entonces cuando escuché algunas motos que se dirigían hacia allí. Parecían unas 20 Harleys y un par de triciclos. Se debe haber corrido la voz en el club de moteros local y vinieron a comprobarlo. Los tipos sentados en la mesa se subieron rápidamente los pantalones y se miraron sin saber qué hacer. Estoy seguro de que no estaban listos para la pelea, (no es que tuvieran ninguna oportunidad contra 20-25 motociclistas), así que cuando uno de los cerdos dijo, «Oímos que había una puta dando un golpe de pandilla así que vinimos a ver». Supongo que su fiesta se acabó, ahora es nuestro turno». No discutieron. Sólo se levantaron, caminaron hasta el estacionamiento y se fueron.

A los motociclistas no les importó que Becca se desmayara. Se la cogieron duro. La cogieron por el culo y el coño. Se masturbaron en su cara y en su pelo. Luego un tipo dijo: «Hombre, ella está suelta y desgastada. Vamos a follarla por el cráneo». La pusieron de espaldas y dejaron que su cabeza colgara sobre el borde de la mesa. Luego se pusieron en fila y se cogieron su boca de a uno por vez. Pensé que le iban a romper el cuello por la forma en que estaban golpeando. Aunque estaba inconsciente, su reflejo nauseoso no funcionaba. Uno tras otro le metieron la polla por la garganta y dispararon sus cargas. Desde mi ángulo pude ver el esperma saliendo de su boca y bajando por su cara hasta su pelo después de que cada uno de los tipos se retirara. Esperaba que no la ahogaran.

Después de que se gastaron todos, uno de los chicos fue a un triciclo, cogió su Rottie y lo trajo de vuelta. Un par de los otros motociclistas voltearon a Becca y levantaron su trasero en el aire y la sostuvieron mientras dejaban que el perro se la cogiera. Después de que el perro terminó, uno de los tipos dijo: «Tal vez deberíamos lavarla un poco». Todos empezaron a reírse y luego se levantaron en la mesa y la orinaron. Luego se subieron a sus bicicletas y se fueron.

Eran cerca de las 5:30 y todavía estaba muy oscuro para volver a través del bosque a mi camión, así que me senté y tomé otra cerveza esperando la luz del día. Luego me quedé dormido. Me desperté cuando oí un portazo de coche. Miré mi reloj y eran las 12:20 y un brillante y caluroso día de verano. Miré a través de los arbustos y vi a un policía caminando hacia el pabellón. Alguien debe haber hecho un informe sobre todo el tráfico de anoche. Y allí, encima de la mesa de picnic, estaba Becca. Desmayada, completamente desnuda, rodeada de botellas vacías de cerveza y whisky y gomas usadas. Cubierta con semen seco y orina. ¡Qué desastre!

El policía la miró un par de minutos sacudiendo la cabeza. No creo que quisiera tocarla porque sacó su porra y la empujó suavemente con ella hasta que se despertó. Becca se sentó con un sobresalto y miró a su alrededor y vio al policía. Luego bajó la cabeza y vomitó un gran charco de semen, ¡justo en los zapatos del policía! Él retrocedió y le preguntó qué había pasado y si estaba bien. Ella dijo que estaba bien y que había bebido demasiado anoche. Le preguntó cómo llegó allí y dónde estaba su ropa. Becca dijo que no podía recordar. El policía dijo, «Bueno, lo siento pero voy a tener que acusarla de indecencia pública. Luego le puso las esposas y la llevó a su crucero, la puso en la parte de atrás y la cubrió con una manta. Luego se fue.

Bueno, supongo que debe haber habido cerca de 100 tipos que mataron a Becca esa noche. Ella tuvo su fantasía y luego algo más. Puedes archivar esto en Ripley’s Believe it or Not, pero sé lo que vi. Ojalá hubiera pensado en traer mi cámara de vídeo. Eso habría hecho una película genial.