La guarra sin descanso

A la guarra le gusta por el culo

El sexo con una desconocida siempre es mejor, pero este no seria tan asi al menos no en los papeles. Yo conocí a Paula una tarde que viajaba en el tren rumbo a casa, el viaje duraba algo de 4 horas y por lo general llevaba un libro o estaba con mi móvil todo el rato, pero ese dia deje todo de eso de lado cuando ella se sentó al lado mio. El vagón estaba bastante vacío así que podía escoger cualquier lugar para hacerlo pero prefirió ese.

Entonces me presento y le digo que me llamo Nicolas, ella me dice su nombre y hablamos un poco. Ella estaba de viaje, de estar con unas amigas, y yo le cuento que hacía ese trayecto al menos una vez por mes por trabajo. Tenía un pelo moreno increíble y unos ojos que te encandilaba, pero por sobre todo con los jeans ajustados que pude ver cuando se dirigía al asiento y denostaba tener un culito que daban ganas de romper.

Queria que me contara un poco de su vida y a ver si podía ponerla en la zona donde me dijera alguna cosa guarra que haya hecho. Nada mejor que hablar de su viaje y que hizo de divertido en el. Entonces me cuenta que un dia en medio de una fiesta le hizo una paja a un tio que ni conocía pero fue muy excitante para ella porque lo hizo delante de todos pero sin que nadie se diera cuenta,

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Sexo con la compañera de trabajo que una cerda

La guarra de mi compañera de trabajo

Todos tenemos una compañera de trabajo que esta bien buena, que tiene un hermoso rostro o simplemente un cuerpo fenomenal. Para peores siempre se viste con ropa que le queda muy ajustada y pone cachondos a todo el mundo. Pero Cristina era diferente, no buscaba atraer las miradas de las personas solo hacer su trabajo sin más, o al menos eso daba la impresión.

Un dia se me había hecho tarde en el curro y solo quedaba Cristina, yo y otra compañera, pero ya era momento de volver a casa así que cogí todas mis cosas y me fui. Justo cuando estaba montando el ascensor mi otra compañera se sube y los dos bajamos hasta que nos saludamos y cada uno se fue a su coche. Pero llegando a este me doy cuenta de que mis llaves no estaban en mi bolsillo asi que subi de nuevo a la oficina a ver si las encontraba alli.

Es aquí cuando me encuentra algo que no se borrara nunca de mi mente, a cristina viendo mujeres caletas en el ordenador con sus piernas abiertas y tocando su chocho. Ella no me había visto, pero luego de estar parado unos instante viendo ese panorama se percata de mi presencia. Nunca había visto a una persona tan ruborizada como ella, pero es que la experiencia que te pillen así no debe haber sido para nada sencilla.

Inmediatamente cogió sus bragas y se las intentó colocar mientras intentaba decir algo pero no le salían las palabras.

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